TERCERA PARTE

capitulo XII

LA VIDA ES ASÍ

El padre Ernesto acude de nuevo a la casa de la señora Esther para preguntar por el estado de su hija, a lo cual ella responde que se encuentra igual, Esther pregunta al padre Ernesto si va a hacer algo por su hija este le dice que no esta en sus manos pero que hará un informe a sus superiores. Luego Esther le comenta al padre lo que a dicho el demonio sobre su persona, en las noches cuando se apodera de su hija. Enseguida el padre sube a ver a la niña o al demonio, en el trayecto el olor le advierte que va a encontrar al demonio. El padre Ernesto entra en la habitación y el demonio lo recibe con un saludo atrevido, durante el encuentro pasan pasan cosas inesperadas que generan que el padre moje sus pantalones y no de miedo si no de exitacion. Finalmente el padre Ernesto sale de la habitación aturdido, al encuentro de doña Esther mintiendo sobre su mancha en el pantalón. Sale de la casa de doña Esther negadose a la ayuda para limpiar sus pantalones.
Andrés se encuentra en la plaza de Bolívar recordando la intervención del m19 en el palacio de justicia. caminando por la calle décima encuentra un teléfono público y decide llamar a angélica, una llamada que no salió muy bien por que angélica se afirma en que quiere estar tranquila y no hacerle daño andres,  el accede a dejarla tranquila y cuelgan. Luego de caminar y pensar un poco decide entrar a un bar en la esquina de la carrera once y pide una botella de aguardiente con soda, luego de cotorrear y pagarle a la  mujer que lo atendió, piensa de nuevo en angélica hasta que es interrumpido por alguien que pregunta si es pintor y se presenta, que para sorpresa es Campo Elías. Durante el encuentro Campo Elías le comparte de donde lo conoce y a lo que se dedica, durante la conversación toca el tema del retrato a lo cual Andres hace el ejercicio de imaginarse su retrato lo que lo perturba. andres se pone de pie y pide disculpas al hombre por irse tan de improvisto.
Luego de la tragedia de Maria ella decide separarse de Pablo y su vida delictiva  y oculta, le comenta a Pablo que va a reencontrarse con el padre que la ayudó cuando era pequeña, el padre Ernesto. María recuerda su pasado con el padre Ernesto y todo lo que vivió con él, sus promesas de becas para estudiar. María se encuentra fuera de la iglesia en donde acaba de terminar la misa, es el momento en donde es reconocida por el padre Ernesto, se abrazan y el padre  pregunta que a sido de su vida todo este tiempo a lo cual Maria responde que primero confesarse, el padre Ernesto accede, cierran la iglesia y comienza su confesión, Maria le cuenta al padre su paso por el grupo que se dedicaba a robar a hombres adineradas en lo bares de Bogotá, su violación y la ejecución de los hombres que la violaron. Lo único que maría quiere es el perdón de Dios y del padre Ernesto, a lo que el padre responde con un amor y comprensión.




Capitulo VIII

CÍRCULOS INFERNALES


El padre Ernesto se encuentra en su escritorio viendo una carpeta en la que guarda recortes, guardados secuencialmente por años que evidencia la decadencia del mundo. El padre mira noticia tras noticia de los recortes que se encuentran en su carpeta. Piensa como siempre en retirarse del sacerdocio. Ahora en vez de ver los recortes se acerca a la biblioteca y empieza a leer esas frases que lo envuelven, al terminar llegan a él pensamientos de los malos presagios del mundo. Luego de leer y pensar, se dispone a dirigirse a él encuentro con el padre De Brigard.
El padre Ernesto entra a la oficina y se sienta. Luego el padre De Brigard le hace preguntas con respecto a la parroquia, a lo que responde con los terribles hechos que han ocurrido recientemente en la parroquia.
El padre De Brigard le dice a el padre Ernesto del porque de la cita en su oficina, este le comenta del informe sobre la muchacha poseída, antes de pedir una intervención al Vaticano. El padre Ernesto atiende a su pedido y comienza a describir la situación que enfrenta la joven poseída. El padre De Brigard después del recuento de la situación dada por el padre Ernesto concluye que al no estar completamente seguro es mejor sugerir a la madre un tratamiento psiquiátrico. Al finalizar el tema de la joven poseida, el padre Ernesto aprovecha para informar al padre De Brigard de su desicion de abandonar el sacerdocio, a lo que responde sorprendido y entiende las razones que expone.
Maria se encuentra en su casa tomando una copa de vino luego de empacar sus maletas, a puertas de una nueva vida. Pensando en su nuevo futuro el timbre de la casa la asusta y abre la puerta, una muchacha asoma tras la puerta, saludando y enseguida diciendo su nombre (Sandra) excusándose por la molestia y pregunta a maría si puede cruzar por su terraza hacia su apartamento que queda enseguida del suyo, porque olvidó sus llaves dentro a lo que maría accede, y sandra toma camino hacia el balcón, cruza ágil mente y una vez en su terraza pregunta a Maria si tiene algo que hacer, Maria responde que no, Sandra la invita a su casa tomar unas cervezas, unos minutos después maria se encuentra en la entrada de la casa de Sandra. Cuando entra comienzan a coversar sobre sus vidas a lo que Maria responde mayormente con mentiras, por su pasado oscuro. En eso tocan el tema de las parejas de íntimad de ellas, Sandra responde pesimista y realista ante su relación y maría ni se diga de sus últimas relaciones con los hombres. Siguen disfrutando de sus cervezas y las terminan rápidamente. Sin previo aviso Sandra abraza a Maria y la besa, Maria siente miedo pero no se aparta de los labios de Sandra, después del pánico vino la seguridad y el placer de Maria por las caricias de Sandra, tras templores de placer en sus cuerpo y besos, Maria se abraza a Sandra.
Andrés se encuentra en el sillón de su casa perdido en sus obras y libros de su biblioteca, pensando y comparando el pasado con este mundo abasallante. En ese momento viene el recuerdo de
Angélica a su mente y procede a llamarla. Del otro lado del teléfono contesta Maria sin reconocer a Andrés, cuando Andrés le aclara que es él, Angélica cambia. Esta llamada termina con una pelea profunda tras el rechazo de Angelica a Andrés a lo que el responde con lo que a sentido durante todo este tiempo, y lo expulsa para Angelica que no le da tiempo de responder a las acusaciones y reproches que Andrés le hace, cuando Andrés termina de desahogarse contra Angelica tira el teléfono con satisfacción. Luego de esta conversación tan Agitada decide llamar a su tío Ernesto para reencontrarse con él a lo que su tío responde afirmativamente.
Luego de la llamada Andrés pone un espejo frente a él y comienza a observar su rostro haciendo el ejercicio de imaginar su autorretrato, se mira detenidamente las partes de la cara, detallando las una a una, tras varios vistazos el siguiente lo deja atónito, lo que ve es sangre y dos agujero en su frente que lo dejan despavorido.



Capitulo IX

BUSCAR E INVENTAR DE NUEVO


Ernesto le confiesa a Irene que renunció al sacerdocio y que planea casarse con ella y tener 3 hijos y que ya consiguió un trabajo en el instituto de investigaciones sociales. Irene se siente abrumada, le confiesa que nadie le había querido de esa manera, para abandonar todo por ella y menos una persona estudiada y de buena familia como él. Ernesto le dice a Irene que quiere que termine el bachillerato y que estudie una carrera con la cual se sienta bien y pueda ser exitosa.
Antes de irse con Irene, Ernesto debe pasar por casa de la Sra. Esther porque su hija ha empeorado. A las 6:15am llega Ernesto a casa de Esther y esta lo sale a encontrar al patio; le cuenta que su hija ha empeorado, los episodios ya son frecuentes en el día y en la noche, que le han salido llagas en el cuerpo pero que dada la situación no ha llamado a un médico para no despertar comentarios. Así mismo en lo que han dicho las voces que salen de su cuerpo es que la muerte del padre Ernesto es muy importante para el despertar del mal. A esto el padre responde que ha expuesto su caso, pero que la iglesia le ha dicho que es un caso para un tratamiento psiquiátrico y no se va a realizar ningún exorcismo y que no está ya en sus manos porque le han sacado del caso y él debe realizar un viaje. Al alejarse de la casa escucha gruñidos como si una jauría de perros rabiosos estuviera recorriendo la espesura de algún bosque cercano.
Andrés, sale a caminar por el centro sin apartar de su mente los cuadros de Gaugin que estuvo analizando en su estudio, los detalles de la pintura, la selva, los indígenas y lo imagina llegando a la isla de Mataeia en la capital de Tahití consiguiendo una amante de una de las tribus Tehura, para empezar una nueva vida con ella. Y se cuestiona si esa es la solución ¿escapar? ¿Evadir? Cuando no se encaja o no se está de acuerdo con lo que sucede en la sociedad y recuerda que el siempre se sintió diferente incluso cuando se adentraba en la adolescencia era más notorio que no se podía adaptar al sistema y así encontraría en la pintura la única salida, el camino hacia la sabiduría, la radicalidad. Fue viendo como sus compañeros habían vendido sus ideales y terminaron convertidos en lo que más odiaban. Reflexiona sobre el hecho de que el artista siempre explora lo desconocido, lo prohibido lo ideal porque no se conforma con lo que la sociedad le muestre, va más allá. A pesar de que como artista le ha ido bien en el momento Andrés se siente exahusto y piensa en que puede estar infectado luego de su encuentro con Angélica y entonces sería mejor tomar el mismo camino de Gaugin y apartarse.
Entra a una librería y en la sección de literatura colombiana agarra un libro de Alvaro Mutis y al abrirlo al azar tiene una revelación, un viaje. Al salir de la librería pensando en emprender un viaje definitivo y sin retorno se encuentra en el parque Santander cerca al edificio Avianca y viene a él un recuerdo vivido; cuando tenía 8 o 9 años lo llevaron de excursión a Monserrate y cerca de la catedral había un viejo con un telescopio al que junto con su compañero Álvaro Pombo convencieron para a un precio bastante bajo accediera a 5 minutos para que cada uno pudiera visualizar la ciudad en el telescopio. Andrés se percató que un edificio se estaba incendiando e invito a su compañero a verificar, fue tanta la alarma que el anciano también revisó por el telescopio, había mucha gente en la azotea y varios con miedo a morir quemados se aventaban por las ventanas. En las noticias más tarde al volver a casa vio el reportaje de cómo habían rescatado a las personas que estaban en la azotea con un helicóptero.
Continúa su caminata por la calle séptima y cruzando la Avenida Jiménez ve a tres vendedores discutiendo sobre lo que escuchan en la radio, se trataba de un hombre armado en el senado que amenazaba con matar a todos los congresistas. Al llegar a la plaza de Bolívar, se fija que hay policía con antimotines. Continúa caminando hacia la iglesia de su tío Ernesto, al llegar le cuenta a su tío los sucesos macabros que le ocurren al retratar a las personas, que ha visto cosas y las ha pintado y luego se han hecho realidad; incluso le cuenta que se ha visto a si mismo lleno de sangre y con dos tiros en la cabeza. Le cuenta sobre su encuentro con Angélica y que a raíz de ello no sabe si esta contagiado. Su tío le aconseja realizarse los exámenes pertinentes y que siga adelante con su arte y no intente escapar.
María se despierta en el apartamento de su vecina Sandra, quien la invita a desayunar y le pregunta como amaneció. María hambrienta accede a hacer el desayuno con ella mientras esta le pregunta por sus relaciones anteriores, si ha estado enamorada; es entonces cuando María le revela que es huérfana y creció en un internado hasta que cumplió la mayoría de edad y que por esta razón no ha tenido ninguna relación, ni siquiera una amiga. Terminado el desayuno María se viste y se prepara para irse, debe trastearse. Sandra anota sus datos en un papel y le dice a María que le llame tan pronto termine de acomodarse en su nuevo apartamento, ya que no desea que sea una cuestión de una sola noche si no que sigan saliendo.
María pide un taxi y deja una nota para Pablo en la recepción antes de irse para su nuevo apartamento. Feliz en su nueva residencia sale al 7 de agosto a comprar un colchón, cobijas almohadas y tendidos. Llega a su apartamento en un vehículo de la tienda donde realiza las compras y acomoda el colchón en la mitad de la habitación, hace la cama y se dispone a salir para cumplir la cita con el padre Ernesto.
María llega a la iglesia, el padre Ernesto le presenta a su sobrino Andrés que es pintor y ha ganado premios nacionales. Se sienta con ellos a contarles sobre su decisión de abandonar el sacerdocio y casarse con Irene para formar una familia. Ambos le apoyan y le desean éxitos con su nueva vida. Ernesto les invita a comer en un restaurante italiano el Pozzetto para celebrar su nuevo comienzo.





Capitulo X

SATANÁS


Campo Elias un veterano de Vietnam, profesor ahora de inglés toma el libro del Doctor Jekyll y Mr. Hyde con manos temblorosas y una actitud impaciente, intentando encontrar una respuesta a lo que debe hacer, tiene claridad que él es un ángel exterminador y que va a realizar actos atroces. En el libro se expresa que el hombre no es solo uno sino son dos hombres en uno, dos hermanos de rostro idéntico que viven dentro de nosotros. En su caso el militar es uno y el otro el miserable profesor de inglés, cansado de tratar de encajar en la sociedad decide dar rienda suelta al otro, el militar. Inmerso en la lectura, su madre le interrumpe preguntado si está bien ya que lleva dos días encerrado. Este furioso, asegura darle su merecido a su madre. Se ducha y alista un traje y su revólver calibre 38. Se viste con la mayor paciencia teniendo encuentra que este impecable y pone en su cinturón la funda de su revolver junto con las municiones y su cuchillo de supervivencia. Juega con su revolver como en las películas a desenfundarla rápidamente y se alista para salir de casa con su libro en mano y la libreta del banco.
Se dirige al banco a cerrar su cuenta bancaria, el cajero le comenta que debe retirar el saldo presente y éste diligencia el formato respectivo para este trámite y lo entrega al cajero nuevamente. El cajero le entrega su dinero y al contarlo hacen falta cuarenta y tres centavos, le reclama esto al cajero el cual al no poder evadirlo expone el caso a sus colegas encontrando guardadas monedas de baja denominación. El dinero le es devuelto en su totalidad.
Campo Elías toma un bus hacia el norte y empieza a cuestionarse acerca del hombre que pudo ser, un hombre de familia con hijos y esposa, un amante impetuoso que puede satisfacer a los placeres de cualquier tipo de mujer o un escritor comprometido con su oficio y en efecto este último es el que más llama su atención, el que quisiera haber sido porque es el que muta con sus personajes, el ilusionista el que cambia de rostro; pero lamentablemente ese no era el, era el militar. Baja del bus y llega a un edificio elegante donde una señora refinada lo recibe, Matilde es la madre de Maribel una de sus estudiantes, le ofrece de beber y este le cuenta que va a realizar un viaje y por tanto no puede seguir dando las clases a su hija, la señora se siente afligida y no termina de expresar su pesar cuando es atacada por este hombre, quien la golpea hasta quedar inconsciente y la inmoviliza. Se dirige luego al cuarto de Maribel donde está realizando una investigación para su clase del día siguiente, habla con ella sobre el libro y le dice que satanás no es más que la parte oscura de Dios y que todos tenemos una parte oscura que quiere salir. Luego golpea a la niña y la ata de sus extremidades a las patas de la cama. Saca su cuchillo y comienza a atravesar las extremidades manos brazos pantorrillas muslos, luego corta su ropa y se siente excitado por el cuerpo perfecto de su alumna así que decide masturbarse y finalmente cegado de ira la acuchilla en el abdomen y el corazón hasta que esta deja de respirar.
Vuelve a la sala donde Matilde ha recobrado el conocimiento y luego de contarle que su hija está muerta y bañada en su propia sangre la acuchilla cuatro veces, dos en el corazón y dos en el abdomen, la mujer no alcanza a pronunciar nada más. El hombre busca en el closet ropa y se cambia limpia y se va.
De camino a casa pasa por la universidad donde se va a graduar en inglés y charla con un estudiante el cual el profesor le recomendó para que le brindara una bibliografía que complementaría su tesis. Regresa a casa y encuentra a su madre en la cocina. Le embarga la ira y recuerda que su padre se quitó la vida por culpa de ella, por un engaño de ella. La insulta y finalmente saca el revólver y le propina un disparo en la cabeza, la envuelve en papel periódico y la quema. Baja por las escaleras hacia dos apartamentos donde les dispara a las señoras que atienden a la puerta. Luego llega la Sra. Beatriz administradora del edificio con la que Campo Elías ha tenido altercados anteriormente, le apunta con el revólver y luego le dispara.  En el primer piso toca a la puerta y atienden dos jóvenes, les solicita llamar a los bomberos ya que hay un incendio en su apartamento, las jóvenes acceden y este les dispara; una tercera joven sale de un dormitorio y al ver los cuerpos de sus dos compañeras huye, sin embargo, Campo Elías la persigue hasta el cuarto tumba la puerta y le dispara.
Sale y se dirige hacia la casa de la Sra. Carmen, esta le saluda y le dice que lo ha extrañado porque lo estima mucho y es un buen amigo de la casa. Campo Elías le agradece por ser la única persona que le ha tratado bien y le ha ofrecido una amistad. Le cuenta que debe realizar un viaje sin retorno, a China y por tanto no se volverán a ver; pero que muy pronto tendrá noticias de él. Se despide y se marcha.
Camina nuevamente sin rumbo y se percata de que en el bolsillo trasero tiene los ahorros de toda su vida, se dice a si mismo que merece una última cena. Se dirige al restaurante italiano el Pozzetto, pide su comida, postre y lo disfruta hasta el final. Pide vodka con naranja y terminando su bebida se dirige al baño. Es hora! Alista las municiones en el bolsillo de su saco y al salir del baño comienza a disparar a las mesas que están más cerca, disparos certeros y precisos a la cabeza, la gente intenta escabullirse y escapar, pero las acorrala y acaba con todas. Ve de pronto dos rostros familiares de dos hombres que protegen a dos mujeres que vienen con ellos; recuerda entonces que es el padre y el pintor y les dispara primero a ellos y luego a sus acompañantes.
Aturdido y cegado empieza a alucinar, ve animales por doquier. Se acerca al religioso y untando un dedo en su sangre escribe en el piso “yo soy legión”. Llegan los policías y Campo Elías se levanta extendiendo sus brazos, los uniformados disparan sin éxito y al ver esto Campo Elías se lleva el revólver a la cien y aprieta el gatillo.
Muchos no se percataron que, en las últimas páginas del periódico del día siguiente, había una noticia de una joven posesa que mato a su madre y a la empleada de la casa y huyo. Escribió en una pared “yo soy legión”.

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